Dibujada en tacones de luto pides misericordia. Clamas al cielo piedad. Dejas que la lluvia te robe la voz camino del cementerio. Mueres, para resucitar una vez más.
Seguiremos paseando nuestros pecados y luciendo trajes de domingos manchados, mientras el mundo, cansado, apaleado, engañado y derrotado.. pide clemencia.
En tierras del sur, buscando encontrarnos y derrotándonos en el intento.






